El diestro sevillano Manuel Jesús ‘El Cid' ha paseado la única oreja de la tradicional corrida del Domingo de Resurrección en La Maestranza: "Estoy muy contento porque haber cortado la primera oreja del abono en Sevilla es muy importante, de cara a afrontar el reto de las cinco tardes en esta plaza", afirma el torero a Burladero.com.
Así ha visto el de Salteras el encierro de Zalduendo: "A la corrida le ha faltado un punto de casta y más transmisión", señala, por lo que califica que "sin ser mala, no ha acabado de romper".
El triunfo ha llegado después de un trasteo de corto metraje, una labor que "ha transmitido en los muletazos que tenía el toro, sobre todo los que he dado por el lado izquierdo y la gente ha respondido. Todo ha sido corto, pero ha sido intenso", señala El Cid, quien apenas ha podido lucir ante su segundo toro, que se paró al inicio de la faena: "El otro tenía clase, pero se ha desinflado pronto".
De este modo, la lectura que hace del resultado de esta tarde es clara: "Me voy contento, aunque no satisfecho", ya que "estas tardes también demuestran que no es tan fácil abrir la Puerta del Príncipe", analiza.
A pesar de todo, su idilio con su plaza continúa: "La Maestranza es de esas plazas que inspiran y me gustan. Es mi pueblo, es mi ciudad y la mentalidad es especial y la verdad es que es precioso poder cuajar un toro aquí", señala.
Ahora, en su mente están las tardes de Sevilla y Madrid que tiene por delante: "Ya está ahí el 2 de mayo. Estoy seguro de mí mismo y sólo falta la colaboración de los toros, que son los principales colaboradores de cara a que los toreros podamos imprimir sentimiento y completar esta obra de arte", sentencia convencido El Cid.