Una solitaria oreja cortada por Calita al sexto de la tarde fue el pobre balance de un festejo que despertó cierta expectación en Barcelona por la presentación en este ruedo de tres de los espadas punteros del escalafón de novilleros y que, en líneas generales, mostraron sus carencias ante un encastado encierro del ganadero francés Olivier Fernay, cuatro de ellos lidiados a nombre de Virgen María.
A Calita le correspondió el mejor lóte y sólo supo aprovecharlo a medias, ya que estuvo por debajo de las condiciones de su primer novillo al que lanceó al son de la música por los dos pitones pero al que no le pudo cuajar la faena que el animal merecía. Cobró una buena estocada y el de Olivier Fernay, que había salido suelto en el caballo, tuvo sin embargo una emotiva muerte de toro bravo, en la que colaboró el espada al renunciar a hacer uso del verduguillo.
En el último llegó el triunfo para el azteca que dibujó dos soberbias tandas con la zurda levantando los olés más sonoros de la tarde. Después decaería la faena, pero el matador entró a matar con decisión y enterró el estoque en el morrillo.
Abría el cartel otro torero de México, Octavio García "El Payo", a quien correspondió, de entrada, otro de los mejores novillos del encierro. Le toreó a la verónica con gusto en los lances de recibo y allí quedó todo. Con la muleta le faltó mando para someter al rival y de su labor sólo destacó algún lance suelto con la derecha en el quedaba demostrado el buen son del novillo cuando se le hacían las cosas bien mató de una estocada.
El cuarto novillo fue el único que presentó algunas dificultades y "El Payo" no se centró con él y lo despachó de pinchazo y estocada. Puede decirse en descargo del torero de Querétano que pareció no estar recuperado anímicamente de su último percance.
Ha actuado en segundo lugar Alejandro Esplá que no tuvo un debut afortunado en una plaza en la que su padre cuenta con numerosos admiradores. Por debajo de las condiciones de su primer novillo, en el que lo mejor fue la estocada con la que le mandó al desolladero, en el quinto se lució toreando a la verónica y galleando después para poner al novillo en suerte. Con la muleta empezó a torear por el pitón izquierdo cuando el bueno era el derecho y nada lucido pudo hacer, resultando incluso arrollado en uno de los lances. Mató de pinchazo y media estocada.