El director de AsuntosTaurinos de la Comunidad de Madrid, Carlos Abella, lamentaba la pérdida del que, personalmente para él fuera "el más grande torero de la historia clásica". A este respecto, indicaba que resultaba paradójico que "como aficionado haya tenido que cumplir una de sus últimas voluntades como es la de instalar la capilla ardiente en Las Ventas".