El matador de toros mexicano Joselito Adame cortó tres orejas y abrió la puerta grande de la plaza de toros de su tierra, Aguascalientes, donde regresaba después de una temporada de ausencia. Por su parte, el azteca Ignacio Garibay y el francés Sebastián Castella no tocaron pelo frente a un encierro de Fernando de la Mora y Campo Real.
Adame aprovechó un lote potable para protagonizar dos lidias completas y variadas, basando su toreo en la disposición, la garra, y el temple con la muleta. Con el tercero dejó claras sus intenciones cuando se marchó a la puerta de toriles para recibirlo a portagayola, y nunca quitó el pie del acelerador. Además, estuvo decidido con los aceros.
Garibay sorteó a un animal que llegó pronto a los tendidos, el primero, por su transmisión, aunque tardó en dar con la tecla adecuada. Con el cuarto se vio un torero firme. Marró con los aceros.
Por su parte, el francés Sebastián Castella, en su primera tarde en la Feria de San Marcos, se enfrentó a un lote de pocas posibilidades. El primero, descastado y blando, no tardó en pararse. Por su parte, el quinto sacó complicaciones según iba avanzando la lidia. El torero galo comenzó con el pendulo en el centro del anillo un trasteo que se convirtió en un toma y daca con el toro a menos.