La alegría y felicidad de Juli es compartida por una persona clave en esta última etapa de ecolosión y madurez del torero. Otro torero, en este caso su apoderado el vallisoletano Roberto Domínguez que hace la siguiente lectura del triunfo a Burladero:
"Julián venía a Nímes a agradecer todo lo que Francia ha significado para él y a celebrar por todo lo alto el décimo aniversario de su alternativa. No se ha quedado nada en el tintero, ha hecho de todo y todo lo ha hecho bien. Estoy contentísimo. Ha reunido en los seis toros los dos Juli y como ha toreado este último toro es muy difícil torear", comenta orgulloso.