Antonio Ferrera se muestra satisfecho con la oreja que ha cortado en la séptima de San Isidro
El alicantino Luis Francisco Esplá cumplía hoy con el primero de sus dos compromisos contratados en San Isidro y marchaba del coso venteño disgustado con el juego de su lote de Pereda: "Los toros no han servido pero tampoco se han comido a nadie, Madrid quiere un tipo de toro que se mueva de otra forma, mis dos otros no han tenido complicaciones, pero hay una cosa que no entiendo, cuando un toro hay que lidiarlo en las tablas no entiendo por qué la gente se niega a comprender que el terreno era ese y la faena hay que desarrollarla ahí. Hay toros que no sólo quieren salir", explica el diestro levantino.
Esplá ahondaba en este razonamiento de los terrenos del ejemplar de Pererda: "Hay toros que no sólo quieren salir, si no que además es ahí donde dan la dimensión y uno tiene que buscar el material allí donde sepa que puede crecer".
Esplá analiza en detalle el juego de ese primer toro: "El primero no se comía a nadie, y ahí si me hubiesen dejado un poquitín más, todavía más al hilo de las tablas lo hubiese ido metiendo, porque lo que hay que hacer es busca esos terrenos propicios donde el toro se sienta confortable, pero no ha podido ser así porque me exigían que lo sacase y yo estaba ahí haciendo lo que podía, tratando de sacar el poco rendimiento que tiene en esos terrenos y al final lo he apuñalado vilmente, no se me ha cuadrado, me ha hecho un estrado al matar y he dado una puñalada indecorosa, digna del 2 de Mayo", concluye.