El rejoneador gaditano Fermín Bohórquez tenía esta tarde en Sevilla un compromiso doble, él en las monturas, y sus toros en el ruedo: "Creo que el mejor toro ha sido el último, con más continuidad. Mi toro cuarto ha sido bueno, y el primero ha sido el más rajado, el de menos raza de la corrida", analiza a Burladero.com.
Como viene siendo habitual en él, ha dejado en La Maestranza su perfil de jinete clásico y sobrio: "Es lo que se ha visto, esa doma clásica, ese toreo campero, es lo que siento, es lo que intento hacer y es lo que creo que se ha visto en la cara de los toros", comenta el jerezano, que ha saldado su tarde con una oreja.
Un trofeo y unas sensaciones que le hacen irse satisfecho de su cita en la Feria de Abril de Sevilla: "La verdad es que estoy contento, por la oreja y por la tarde", concluye.
En esta ocasión, Pablo Hermoso de Mendoza ha abandonado el coso maestrante de vacío, aunque podría haber paseado algún trofeo no haber sido por los fallos con el rejón. El navarro analiza su tarde: "El primero la verdad es que no ha servido en absoluto. Todo lo que le hicieras carecía de emoción y yo he echado todas las ganas, lo he lidiado... pero no ha habido emoción ni transmisión", comenta resignado.
El otro astado de su lote tampoco le ha ofrecido posibilidades de triunfo grande: "El segundo ha empezado un poquito mejor, pero la verdad es que se ha apagado muy pronto, ha pegado un bajón muy fuerte y ahí se ha apagado un poquito la faena también", concluye Hermoso.