El torero Curro Romero ha ingresado hoy en la Academia de Las Bellas Artes, después de que hace unos meses, se aprobase el ingreso del diestro de Camas como miembro de honor en reconocimiento a toda su trayectoria profesional como matador de toros. Aprovechando este acontecimiento, Curro ha concedido una amplia entrevista al periódico El Mundo en la que repasa toda su carrera y en la que cuenta cómo vivió sus éxitos y sus fracasos, así como lo que supone para él ingresar en la Academia.
Un hecho éste que a Curro Romero le llegó de sorpresa: "Qué va. ¿Cómo iba yo a imaginar que entraría en una Academia de Bellas Artes? Aunque en la mente de muchos toreros antiguos sí estuvo el deseo de ser reconocidos con esta distinción que ahora se me da a mí. Es un honor que comparto con el resto de gentes del oficio. Pero más allá de a quién le haya tocado, lo más grande es que por fin se califica el toreo como una de las Bellas Artes", explica el torero.
Curro Romero nació en la localidad de Camas, Sevilla, en el año 1933 en una familia modesta. Sus primeros años de vida, en plena Guerra Civil , no fueron fáciles: "Claro que la infancia marca. Uno ha sufrío sus fatiguitas y esas quedan ahí. Me han enseñao a saber valorar lo que en verdad importa. Incluso te diría que son necesarias, si no se alargan mucho. Pero es en los toros donde me he hecho lo que soy. Y, además, toreando pude sacar a mis padres del campo. Pero en la cosa de las penas nunca miro atrás, ni he desarrollado jamás afán de venganza. El que es inteligente no se desgasta contra el pasado", comenta al periódico.
Entre sus objetivos estaba convertirse en figura del toreo. Pero sobre todo, buscar la pureza: "Ese ha sido mi mensaje. Es la única manera que entiendo para ir buscando la verdad de las cosas. Es el enigma lo que crea afición. Y no ese jaleo comercial que algunos compañeros llevan por delante. Siempre he creído en el misterio de los que toreando dejan una huella para toda la vida. El toreo es un arte muy fugaz. Lo que yo he buscado en mi vida es esa grandeza del instante eterno. Por eso no toreaba muchas tardes, sólo cuando creía que podía decir algo. Cuando las cosas salían, yo era el hombre más feliz del mundo. Ser puro toreando es muy difícil... si eres puro escribiendo y luego te traicionas a ti mismo y vas buscando lo comercial... parece que si no buscas y encuentras la pureza, no vas a dormir".
Pero la carrera del torero de Camas no sólo ha estado llena de triunfos... también de fracasos. Por eso se considera un "torero irregular, yo no sólo dependía de mí, también del toro. Un toro que me obedeciera al capote y a la muleta, que se arrancase. Siempre lo he dicho, intentaba que ese momento no se terminara nunca, que durase mucho tiempo, torear muy despacio. En una palabra, acariciar al toro. En la plaza he oído el run run, pero me apartaba para estar centrado sólo en el toro. Por otro lado, los fracasos deben existir para aprender y hacerte fuerte".
Curro Romero se retiró de los ruedos a los 66 años, casi medio siglo después de que se vistiera de luces por primera vez. Desde entonces, el torero de Camas asegura llevar una vida muy tranquila porque "estoy mejor a mi aire, sin dar demasiadas explicaciones. Soy un hombre al que le gusta la soledad y el silencio. Puedo pasarme semanas sin salir de mi casa. Paseo por el jardín, pienso... No necesito más. Me siento lleno con lo que tengo. No es que me haya endiosao, tan sólo soy lo que soy".
Esta bien que tenga medallas para mi Curro es una religion tuve la suerte de verlé cortar un rabo la primera que fui a una plaza de toros con 8 años y recuerdo hasta el vestido que llevava puesto y como hizó el toreó tenia de compañeros a El Viti y Camino dos grandiosos toreros, gloria para Curro Romero y para el toreó, lo demas es aleatorio. Juako
Ya a cualquiera lo hacen académico. ¡Qué barbaridad!. Yo siempre pensé que los académicos eran hombres sesudos, intelectuales brillantes, estudiosos, austeros...Pero Curro...¡válgame Dios y qué más cosas no veremos en esta España gustosa de memeces y excentricidades!
A Curro, con el nombramiento de Académico de Honor, lo único que se le hace es abrirle, una vez más, su "tarro de las esencias", de cara al exterior, al incrédulo, al que no ha sabido reconocer en él lo que ha sido y sentido en el mundo del arte, al que no ha sabido comprender el compendio de valores de arte y cultura que atesora, aún más hoy, si cabe, que cuando estaba en activo. ¿Saben por qué?... Porque Curro lleva a la Bellas Artes y, lo mejor, del Bello Toreo, dentro de sí. Se le ha ratificado en lo que es y significa. Enhorabuena y felicidades, Maestro y Amigo. Un abrazo.
A Curro, con el nombramiento de Académico de Honor, lo único que se le hace es abrir su "tarro de las esencias", una vez más, de cara al exterior, al incrédulo, al que no ha sabido reconocer en él lo que ha sido y sentido en el mundo del arte, al que no ha sabido comprender al compendio de valores de arte y cultura que atesora, sún más hoy, si cabe, que cuando estaba en activo. ¿Saben por qué?... Porque Curro lleva a la Academia de las Belas Artes y, lo mejor, del Bello Toreo, dentro de sí. Se le ha ratificado en lo que es y significa.