El presidente de la novillada de abono en Sevilla, Juan Murillo, explicaba sus motivos para suspender el festejo. "Lleva lloviendo tres días consecutivos y el ruedo esta muy mal. Esta mañana cuando he venido a La Maestranza he comprobado el estado del piso plaza y la realidad es que el fango me llegaba hasta los tobillos. Para colmo de males, durante el mediodía ha vuelto a llover con gran fuerza y ha terminado con todas las esperanzas de poder arreglarlo".
Además, Murillo afirma que ha tomado esta decisión para evitar posibles percances entre los diestros: "Tal y como está el albero en estos momentos -que no puede absorber más agua- se necesita pasar un rastrillo y airearlo durante más de cinco horas, pero el tiempo no da tregua para llevar a cabo esta tarea. Una vez tomada la triste determinación se lo transmito a los espadas y ellos deciden no salir a comprobar el ruedo. En todo momento he tenido presente la integridad física de los actuantes y por supuesto el interés del público que se le debe el máximo respeto", finalizaba.