Ambel Posada vuelve hoy a Madrid, un año después de su confirmación de alternativa. A falta de pocas horas de que haga el paseíllo, el pacense se encuentra "con gatos en la barriga, algo intranquilo pero seguro de mis posibilidades. El día de mi confirmación fue difícil porque llovió, pero también fue un día muy bonito. Estoy deseando que me embista un toro y le pueda pegar veinte muletazos como yo los siento".
Con tan sólo una corrida a sus espaldas en esta campaña, Posada reconoce que "me gustaría ir más rodado pero las cosas vienen así. Ahora estamos en un año nuevo y tengo muchas esperanzas en la ganadería de Martelilla. Yo voy a estar ahí y creo que la gente se va a divertir. Abrir la feria tiene sus ventajas porque la gente está deseando ver toros y tengo la posibilidad de si triunfo, poder coger una sustitución. Está claro que no me gusta entrar en los carteles sustituyendo a un compañero cogido o lesionado, pero el toreo es así y alguien tendrá que ocupar esas vacantes", finaliza Ambel.