El diestro Pepín Liria se despedía este jueves de Francia por la Puerta Grande, cortando dos orejas a una corrida de Victorino Martín. Una tarde que para el murciano ha resultado "muy emotiva porque este año en Francia sólo había toreado en Nîmes y no quería decir adiós sin triunfar aquí. Mont de Marsan es el santo y seña del toreo en el mes de julio y merecía la pena hacer un esfuerzo".
Tarde tras tarde, Liria asegura notar "el cariño de toda la gente. Hoy ha sido espectacular, la gente estaba muy volcada conmigo y eso hace que me responsabilice más. Todo el mundo me quiere ayudar y a mí me quedan fuerzas para seguir así, este año es muy importante y es un fiel reflejo de lo que ha sido mi carrera. Yo me exijo como siempre y tengo que estar en un buen nivel para intentar dar a la gente todo lo que ellos me están dando".
Analizando los dos toros de Victorino Martín, a los que ha cortado una oreja a cada uno, el de Cehegín asevera que "han sido diferentes. Mi primero ha tenido un buen fondo, sobre todo por el pitón izquierdo. Al natural creo que he dado las mejores series de todo este año y he podido disfrutar una barbaridad. El segundo ha sido muy bravo a la par que exigente. Era un toro con dificultades y problemas pero yo no me he aburrido nunca y la gente me lo ha valorado".