Julián López ‘El Juli' se lamentaba de no haber rematado con la espada la faena al cuarto toro de Román Sorando en Vitoria, esfumándose así la oportunidad de pasear una oreja: "Ha sido una pena, la verdad. El pinchazo es algo que afea mucho el ambiente y eso se ha notado para que la gente no pidiese la oreja".
Sin embargo, a pesar de haber sido silenciado en su lote, el madrileño saca un balance positivo tanto de esta tarde como de las últimas que ha cuajado: "Ahora mismo me encuentro muy a gusto y con muchas ganas de hacer cosas importantes en lo que queda de temporada. A ver si Dios quiere y la suerte me ayuda un poquito y me pueden ver como yo quiero", sentencia el diestro.