El rejonedor, sevillano de adopción, Diego Ventura cortaba nada menos que cuatro orejas y un rabo esta tarde en la tercera de la feria madrileña de San Sebastián de los Reyes firmando una completa actuación rubricada, hoy sí, con el rejón de muerte: "La verdad es que toreando me estaba saliendo todo muy bien, pero a la hora de utilizar el rejón de muerte lo fastidiaba y hoy ha salido todo bien", comenta un aliviado Ventura.
La satisfacción de Ventura es doble por lo estrictamente desplegado en el ruedo de La Tercera, como reconoce el propio jinete: "Cuajé dos buenas faenas aunque fue una lástima que en el primero fallara con el rejón de muerte porque podía haber cortado otro rabo", lamenta Diego.
Triunfos como el de hoy en Sanse y el paso de los días, hacen que la fractura de tibia que lo apartó de los ruedos buena parte del verano esté casi olvidada: "Estoy mucho mejor, todavía no puedo correr, pero al andar ya no cojeo tanto y me estoy encontrando cada vez más seguro".