El novillero Pablo Lechuga se muestra satisfecho después de salir a hombros en el quinto festejo de la feria de Arnedo en una tarde "que era importante para mí. Venía muy mentalizado y dispuesto arrear y las cosas han salido bien. La pena ha sido la espada porque si mato mejor a mi segundo novillo el triunfo hubiera sido importante", explica Lechuga.
Un triunfo que para el torero de San Martín de Valdeiglesias llega en un momento clave porque "ha sido un año difícil aunque ahora todo se está recompensando, poco a poco. Cada vez me estoy encontrando mejor y creo que el año que viene puede ser importante, va a sonar el nombre de Pablo Lechuga".