El matador francés Sebastián Castella asegura a Burladero, tras cortar dos orejas en su primera actuación en España, que "la verdad es que ha sido una tarde muy bonita, importante, con mucho frío y después se ha calentado todo. Yo he podido disfrutar, seguir mi línea y ojalá pueda seguir así toda la temporada", relata.
Para el de Beziers, arrancar el doble trofeo no fue fácil, pues el de Jandilla "se movía pero sin humillar. Había que torear a media altura, muy roto y eso ha llegado mucho. Por el izquierdo como no lo podía llevar a media altura, le he tenido que bajar la mano y no aguantó. El último la pena ha sido la espada, porque ha sido una faena importante, el toro tenía un punto de nobleza y ha sido una faena importante", reconoce.
Más allá del triunfo, para Castella la clave está en que "empiezo el año como terminé el año pasado, como seguí en América y como intentaré seguir", concluye.