El matador de toros Caro Gil ha cortado una oreja en el festejo celebrado esta tarde en la plaza de Jerez de la Frontera y ha sufrido una fea voltereta de la que se ha salvado milagrosamente: "La verdad es que ha sido una pena por la espada, porque ha habido momentos muy buenos, pero no ha sido nada fácil la situación. Estoy dolorido, hecho polvo, pero cuando se corta una oreja no importan los golpes...ni el precio que haya que pagar", explica el torero.
Me gustaría enterarme mas del joven diestro y sus talentos, su concepto de arte y la inspiración, que pudimos admirar - por ejemplo - el ano pasado durante su alternativa en El Puerto. Que pena las sombras que echaron las cornadas de las figuras en sus actuaciones!