Antón Cortés encabeza la terna que da el pistoletazo de salida a la feria de San Isidro. El de Albacete vuelve a Madrid por segunda vez en esta temporada después de su actuación el pasado Domingo de Ramos. Lo hace tras después de haber toreado dos corridas este año y afirma ser consciente de que "es una muy buena oportunidad, en la que tengo mucho que ganar y poco que perder. La moneda está en el aire y ojalá caiga de cara. Lo que no quiero es que quede la incógnita de lo que pudo ser o no y está claro que voy a poner todo de mi parte. Torear en Madrid no es algo que se haga todos los días".
Cortés tampoco duda al asegurar que Las Ventas siempre ha sido "su" plaza: "Lo mucho o lo poco que he conseguido en mi carrera se lo debo a Madrid. Cuando un torero sale de verdad, la gente se entrega con él. Yo me tengo que exigir y soy consciente de mi situación y tengo en mi mano solucionar las cosas. La corrida de hoy es una gran oportunidad".
A pesar de que en su primera comparecencia en Madrid este año se fue de vacío, Antón Cortés destaca "lo que la gente pudo intuir de mí, la ambición que tuve. Mi primero fue prácticamente imposible y al segundo le pude dar buenos muletazos...y ahí la gente se vino arriba. Ahora voy a Madrid más ilusionado porque de lo que ocurra en Las Ventas depende mucho mi temporada. No quiero desaprovechar la oportunidad", finaliza el albaceteño.