El diestro Rafael Rubio 'Rafaellillo' vuelve hoy a Madrid para cumplir su único compromiso en la presente feria de San Isidro, donde vuelve tras su gran actuación el año pasado con una corrida de Dolores Aguirre. Una tarde que afronta "con mucha responsabilidad y muy mentalizado. Madrid marca la pauta, cuanto más lo necesitas, más te puede ayudar. Voy muy dispuesto, espero que todo vaya bien. La corrida a priori debe embestir, luego veremos si se deja".
A pesar de su destacada actuación en el 2007, el murciano sólo está anunciado una tarde en la presente feria de San Isidro, para estoquear una corrida de Marqués de Domecq: "A lo mejor a la gente le ha sorprendido que vaya con esta corrida, pero quiero demostrar que sé hacer el toreo bueno, porque siempre me han visto con las corridas duras y es distinto. Debo aprovechar la oportunidad", afirma el diestro.
El diestro murciano no duda al considerar a Madrid como una de "sus plazas" y reconoce que "uno como torero se marca una pauta, si te han visto actuaciones buenas hay que intentar superarlo cuando vuelves. Por eso, tras mis actuaciones pasadas, voy con más responsabilidad, es una tarde muy importante en mi carrera. Todo lo que tengo ahora se lo debo al año pasado, por lo que hay que mantener ese crédito e intentar superarlo, es un tanto por ciento más de responsabilidad. Siempre hay que venir a Madrid como el año pasado, porque Madrid es Madrid y sabemos que nos lo jugamos todo".
"Las Ventas es una plaza a la que tengo mucho respeto y cariño - continúa Rafaelillo - y la tengo mucho que agradecer porque donde estoy hoy se lo debo a Madrid y adonde quiero llegar, espero también que me ponga ella. En esta plaza me han respetado y me han valorado. El cariño de la afición lo tengo hasta el momento, pero sé que en una mala tarde lo puedo perder, por lo que tengo que responder bien y seguir en mi línea para seguir teniendo el respeto de la afición y no defraudarles", concluye.