El novillero Pablo Lechuga, que se presentaba este domingo en Las Ventas, se ha clasificado para la gran final de las novilladas de promoción de Madrid, después de dar una vuelta al ruedo. Por ello, el de San Martín de Valdeiglesias no podía ocultar su satisfacción: "Estoy muy contento... mucho. La temporada está siendo muy difícil, llevaba casi cuatro meses sin torear, lo he hecho muy poco y vine a Madrid para lanzar la moneda al aire, para intentar arreglar la situación. Y afortunadamente ha salido bien y voy a torear en la final".
Lechuga ha dado una vuelta al ruedo en el primero de Torrenueva, un novillo que en su opinión "se ha dejado bastante, ha tenido buen fondo pero tampoco le podía dejar la muleta siempre puesta porque protestaba. La pena ha sido que lo he pinchado una vez, pero el esfuerzo creo que está ahí. Mi segundo ha sido mucho más complicado y bueno... he toreado lo que he toreado y me faltan muchas cosas por aprender".
En octubre del año pasado, Pablo Lechuga ganó en esta misma plaza la final de la Escuela Taurina de Madrid. Nueves meses después, las sensaciones asegura que son muy diferentes: "Es muy diferente porque este año es realmente distinto. Si lo miras detenidamente, de lo que pasase en Madrid podría depender gran parte de la temporada. Ahora la gente ha respondido y espero que me sirva para entrar en las ferias de novilladas. Ser torero es muy difícil... pero es necesario torear para ello", sentencia el novillero.