El diestro Domingo López Chaves continúa convaleciente de la cornada que sufrió el pasado 25 de julio en la plaza de toros de Santander, cuando un toro de FuenteYmbro le infirió una cornada de 20 centímetros en el glúteo izquierdo. Cinco días después, el salmantino continúa con los drenajes puestos, que le serán retirados el viernes y sigue con molestias en la cadera y en el pecho, a causa del fuerte golpe.
Más allá de las heridas "de las que estoy casi recuperado", Chaves resalta que esta cornada "me ha dado muchísima moral, a veces estos percances son casi un triunfo. Algunas cornadas te quitan el sitio y otras, como ésta, te sirve. La que sufrí en Quito en Diciembre me quitó, aunque tampoco le quiero achacar a eso mi mala racha porque los toreros debemos estar por encima de eso, pero sí que me afectó. Sin embargo la de Santander me ha devuelto la ilusión y las ganas de seguir luchando".
Una temporada a la que como el mismo Chaves reconoce le está faltando ese triunfo rotundo, "que espero que llegue en Vitoria, donde reapareceré el 7 de agosto. Ese día va a ser clave porque es una plaza muy importante y espero que a partir de ahí vuelva a la senda del triunfo. En Santander, a pesar de la cornada, que creo que la actitud fue muy buena y reconocida por los aficionados y los profesionales".
Tras Vitoria, Chaves está anunciado en otras plazas como Málaga y Vitoria, corridas con la que espera "remontar la temporada, está en mi mano y tengo que saber aprovecharlo. No quiero que el nombre de López Chaves desaparezca y aún queda tiempo para cambiar las tornas. Yo ahora estoy con la mayor ilusión del mundo y con la moral por las nubes", se sincera el ledesmino.