El diestro Luis Bolívar ha cortado la única oreja a una complicada y descastada corrida de Adolfo Martín en el cuarto festejo de la feria de El Pilar de Zaragoza. Una oreja ganada a pulso que en opinión del colombiano ha tenido mérito porque "había muchas cosas en contra y he tenido que hacer un esfuerzo muy grande... lo bonito es cuando eso te lo reconocen. El toro tenía nobleza pero venía muy recto, había que engañarle de un tramito para allá. Pienso que la disposición ha sido fundamental, he tirado de raza y eso es lo fundamental".
Ese toro ha sido, al menos, el único que ha tenido transmisión dentro de un deslucido encierro. Uno de los peores ‘Adolfos' ha sido el primero del lote de Bolívar, que para el torero ‘ha sido un cabrón, pero de los cabrones de los cárdenos. Era muy soso, venía caminando. Es de los que en vaca me echan mano unas quince veces... así que en toro imagínate".
Justo cuando la campaña va llegando a su fin, Bolívar hace balance de la misma: "No ha sido la temporada que soñaba porque ha sido para matarme con la espada, pero estamos ahí. Mi misión e ilusión es seguir peleando. Soy un guerrero y hasta que no me corten los pies o las manos, porque ha seguir luchando".