El matador de toros Rafael Rubio ‘Rafaelillo' ha cortado la primera oreja de la feria de San Lucas en Jaén e ncluso el triunfo podría haber sido mayor de no haber pinchado al sexto. Por eso, el diestro murciano tiene "sensaciones contradictorias. Me hubiera gustado redondear la tarde pero al margen de eso ha sido muy importante para mí, he hecho un gran esfuerzo y la gente lo ha sabido ver".
Sobre la faena que le ha valido para cortar una oreja, Rafaelillo asegura que "ha sido más para el público que para el profesional. Ha tenido mucha importancia, me ha dado dos volteretas muy fuertes y ha embestido con la cara alta. Pero lo he intentado y he dado naturales sueltos muy buenos. El sexto fue muy exigente, porque reponía y se quedaba corto y he tenido que poner todo de mi parte. Se puso complicado para cuadrar y lo pinché... tenía la Puerta Grande".
Pasado ya este triunfo, Rafael ya sólo piensa "en que mañana toreo en Zaragoza y puede ser una corrida clave. Si salen bien las cosas, Dios quiera, sería el broche a una temporada ascendente y que ha ido a más. No es fácil mantener esta regularidad en plazas de primera y segunda y encima con esas ganaderías", finaliza.