La buena corrida de Alcurrucén que lidiaron los hermanos Lozano en el cierre de la maratoniana feria de Madrid puso en órbita a otro torero. Vieja tradición la de los ‘Núñez' de la Sagra. Aparicio, José Tomás o El Juli son sólo algunos de los que se ‘destaparon' con toros de tanta personalidad. A ellos se sumó hoy la foto de Rubén Pinar, que llegó, soportó a los desagradables de siempre y venció con dos armas: la entrega absoluta y el toreo por bajo.
En sus manos cayeron los dos mejores de una corrida que dio muchos más toros. El mismo que abrió plaza, remangado de cuerna, fue un toro muy noble. Con sus cinco y casi seis años cumplidos. Repitió con nobleza y buen son el toro, con un pequeño defecto. Llegaba y la tomaba por abajo, no terminaba de humillar a la salida del muletazo. Con todo, contó el toro.
El cuarto, un toro más alto de agujas tuvo comportamiento mutante. De mansear y salirse suelto de primeras, apretar en banderillas, querer de inicio con la muleta e indisponerse después. Toro encastado, no fácil, muy condicionado por el viento.
Con los dos se metió en vereda Ferrera, pero a Antonio lo tienen de chivo expiatorio en Madrid. No lo quieren los impertinentes y la sombra, tan muda, se contagia sine die. Ferrera expuso con los dos toros en banderillas, llegándoles, dejándose ver y apurando. El tercio del cuarto fue de nota superior, de los que más haya arriesgado el extremeño.
Con la muleta, la lidia de los dos toros estuvo condicionada por el viento y las corrientes que no pararon de soplar. Con ambos pareció querer Ferrera pero no llegaron las soluciones. Al primero lo lució dándole sitio y llevándolo largo. Quizá algo acelerado, demasiado forzado. No hubo acuerdo con el toro y llegó el desacuerdo con la parroquia.
Con el cuarto, de más gasolina, Ferrera planteó la pelea en las rayas. El toro respondió mejor por dentro -había manseado antes- y entre unas cosas y otras, se convirtió en un si pero no. Por cierto, que Ferrera volvía a Madrid tras la cornada de San Isidro y no le dieron ni unas palmas.
El lote de Tejela tuvo de todo. Un segundo, colorado, al que lidiaron peor que en capea alcarreña. Después de tropecientos capotazos, sin orden alguno, no se acopló Tejela con él. O no se animó a tirar la moneda. El toro reponía cuando sentía al torero encima, y Matías no abrió espacios casi nunca. De ahogarlo más que torearlo. El toro acabó acortando distancias y la faena se perdió en el limbo.
El quinto fue toro muy exigente. Por encastado. Tenía fondo el de Alcurrucén pero no era nada fácil. De salida enganchó telas y lo fue acusando a medida que pasaron los minutos. Algo incierto, cuando el toro atacaba lo hacía con todo, no siempre queriendo tomarla. Mejor el segundo que el primer muletazo. Tenía transmisión el animal y eso, en Madrid, es arma para llegar arriba. Tampoco se decidió con él Tejela, sombra del torero que vio Madrid hace solo un par de semanas. Lo mejor fue la estocada. En lo alto y sin puntilla.
Los dos de Rubén Pinar, triunfador de la corrida y último de la feria, fueron buenos toros. Con hechuras cortadas para embestir. El cuello del tercero lo hizo descolgar desde que salió. Y no paró de humillar hasta que lo arrastraron sin una oreja. Viniéndose de largo y yéndose hasta el final.
Hasta el final lo llevó siempre Rubén Pinar, de quien destacaron sus ganas, raza y nervios templados para hacer lo que tenía en mente ignorando las censuras de los que quisieron medirle como una figura que no es.
Pinar ligó las series con tesón, siempre el toro en la mano, casi siempre por fuera también. Sin perder pasos, la faena llegó rápido al tendido, y una estocada atracándose de toro, delantera, lo tumbó patas arriba y puso en sus manos la primera oreja de las dos que iba a pasear.
Con la puerta entreabierta, Rubén salió a por todas con el sexto, un toro cuajado y hondo de mucha nobleza. Más encajado el albaceteño, Pinar se gustó en varias series en redondo ligadas, de mano baja y con los toques precisos. Ni en ésta ni en la otra faena hubo apenas un enganchón.
Y entonces los reventadores hicieron acto de presencia con todo el coro. Incluso con un ‘¡Juliaaaaan!' que no venía a cuento. Y esa intransigencia despertó a la sombra, que se puso de parte del torero y ya no hubo marcha atrás. Cierre con estocada atracándose y muerte de bravo del Alcurrucén. Euforia desmedida, mayoría aplastante, oreja y Puerta Grande. Otra más a costa de los ‘Núñez'.
Por lo que veo la puerta grande de Pinar un regalito..... pues vamos apañaos
Vaya puerta grande más devaluada. Madrid de ser la plaza más exigente del mundo ha bajado el nivel al de una plaza portatil. Lo peor que el chaval se va a creer ahora que es Belmonte, y es un torero vulgarísimo. Esperemos que sus mentores lo bajen a la tierra (aunque lo dudo).
Bien por Manu, yo estoy en la grada del <8> y los sufro bastante cerca . Sobre todo hay dos que no tiene educación ni la han conocido y, sobre todo les gusta oirse y chillar cuando la plaza está en silencio. SI molestar al espada es saber de toros... (con miau,que no.. petardo..) En este arte todo tiene su momento y si no te ha gustado, cuando termine la faena, lloras, pataleas, chillas o lo que quieras,...
Por muchas vueltas que le demos, la verdad es la verdad y la emocion, el sabor, el regusto que deja en la aficion una puerta grande por derecho como la del maestro Espla es la pura verdad. Incluso una faena de verdad como la de Morante este año al juanpedro aunque no acabara en puerta grande.
Si miras faenas como estas que llevan el sello de la VERDAD, de lo que es el toreo y de la emocion que produce. No voy a despotricar contra este "torero" pero simplemente vean, sopesen y comparen si las faenas de este muchacho despiertan en ustedes la emocion de la verdad y la toreria.
En el primer muletazo se cruzaba, pero metía el pico y echaba el toro hacia afuera, en el resto de los muletazos, nunca he visto a ningúntorero con la suerte tan descargada, es que se colocaba justo al reves! Eso es un error de concepto muy grande y así no se torea. Así no se manda la embestida y así no se domina un animal. El sexto toro, muy bueno para el toreo moderno.
Enhorabuena a Pinar! No es facil abrir la Puerta Grande de la Ventas a los 19.Creo que tenga los requisitos para ser figura del toreo.
Toreo moderno...vaya momento penoso que vive la otrora catedra madrileña! A este paso viene Conde y abre la puerta con su "personal" toreo. Valoro las ganas de un torero. Eso no lo pongo nunca por debajo. Pero tambien entiendo de que para triunfar (de verdad) no alcanza solo con las ganas. En Madrid se pita al que intenta torear y se premia al que con todas las ganas del mundo sale a pegarle pases a los toros. Que paradoja tan fea de la "catedra"! Deben haber cambios en Madrid. Una autoridad que cambia tercios como le da la gana y regala orejitas que solo valen su peso en la bascula? Enhorabuena Pinar, pero no te la creas del todo. En estos tiempos esa puerta no es sinonimo de "figura". Mas bien simboliza un momento critico y penoso de Las Ventas
uy que dia mas raro hoy,6 toros muy correctos de presentacion para madrid, un torero pasandose el toro a 10 metros,con mas tecnica que ponce,imitando a julian,vulgar,con 2 estocadas delanteras y corta 2 orejas???? no lo entiendo.donde staba oy el 7?
Yo pienso que las orejas se las ha dado en gran parte el 7, sobre todo el personaje que gritaba julian en la 2º faena, y claro la gente que lleva aguantándole toda la feria se ha rebelado y han hecho que pinar salga por la puerta grande. A mi Pinar no me ha dicho nada, muchas ganas sin mas. La corrida de Alcurrucen ha tenido 4 toros importantes y Tejela hoy ha perdido crédito.
Tenéis que entender que el público de Madrid es muy variado, la gente comparte abonos o regala entradas. Hoy había muchos neófitos e invitados y han premiado lo que han visto: a un chaval desconocido que sin ser un prodigio de gusto o personalidad, ha toreado y se ha volcado en el morrillo en sus dos toros. Es verdad que la segunda oreja ha sido más justita. Alcurrucén se une, junto a El Pilar, al futuro catálogo de las ganderías toristas.