El diestro francés Julien Lescarret ha saludado la única ovación en la plaza francesa de Saint Martin de Crau donde una deslucida corrida de hasta tres hierros, cinqueña toda, ha condicionando el festejo.
Rafaelillo, que abría plaza, lo intentó con un animal de muy pocas opciones con el que no logró elevar el tono de la faena. Con el peligro cuarto hubo de abreviar. Sánchez Vara abrevió con el desclasado segundo y con el manso quinto, sobrero de Miguel Zaballos, tampoco tuvo opción. Lescarret que sorteó un toro rebrincado en la muleta, aprovechó las pocas embestidas que completó el astado por el lado izquierdo lo que le valió saludar la ovación de sus paisanos. El sexto, muy deslucido y complicado, no dio opción y el torero pasó un quinario con la espada igual que en su primero.