El diestro madrileño José Tomás ha sido el triunfador de la segunda de la Feria de San Marcos en la plaza de toros mexicana de Aguascalientes, donde ha cortado una oreja de cada toro de Teófilo Gómez que le correspondió en suerte y ha dejado buenas vibraciones después de dos faenas completamente diferentes.
La del primero, el corrido como segundo del festejo, fue una faena estética del de Galapagar. El toro, noble, ya atisbó buenas condiciones durante el saludo capotero que José Tomás le dio a pies juntos, así como en quites.
La faena de muleta comenzó con unos estatuarios y pronto el torero se echó la muleta a la mano izquierda para ponerse a torear con profundidad en tandas de pases largos. Por el pitón derecho el toro tenía menos calidad, aunque Tomás le sacó buenos muletazos. Después de la estocada y el glope de verduguillo, paseó una oreja por el anillo del coso azteca.
La otra faena fue diferente. Nadie apostaba por el quinto de la tarde pero José Tomás le planteó una faena larga y tesonera en la que fue sobando al toro sin aburrirse. Al final, logró arrancar muletazos de mérito, exprimiendo al animal. Otra oreja.
Zotoluco, con una cornada interna de la que aún no ha sido operado, hacía el paseíllo en Aguascalientes. A su primero hilvanó un trasteo intensa en la que hubo momentos emocionantes, pero la labor quedó emborronada por un metisaca, por lo que salió a saludar. En el quinto, un toro exigente, acusó las consecuencias de su estado.
Por su parte, el diestro Víctor Mora, que entraba en el cartel por la vía de la sustitución a última hora acusó la presión de la cita y se dejó escapar a un buen lote, especialmente al buen sexto.