No fracasó Dolores Aguirre en Madrid. No lo hizo porque nada se esperaba de la corrida. Nada más que la colección de mansos bueyes descastados a que nos tiene acostumbrados. Costaría demasiado hacer memoria para encontrar una corrida buena de la ganadera bilbaína, que por costumbre aparece anunciada en plazas de mayor nivel. Es injusto que se siga anunciando una y otra vez por sistema una ganadería que se retroalimenta en su propia mansedumbre.
Mucho tendrá que agradecerle a Joselillo la ganadera. No salvó su corrida, mas si dejó un mejor sabor de boca final. Joselillo demostró cómo se viene a Madrid. A darlo todo, sin más. A vaciarse salga lo que salga por chiqueros. Aunque sea un repertorio de animales más propio de un desecho de tienta.
El toro con que confirmó fue una enorme mole. Muy cabezón y de imponente presencia. Lomos de esos para echarse una siesta. Anunció pronto lo que iba a ser y el guión de toda la corrida. Nada nuevo. Trotando, correteando sin rumbo, abanto sin más. Antes de estrellarse contra el peto en un puyazo en que apretó de manso para salirse suelto, el animal conocía ya todos los tendidos. Por todos había pasado antes.
Con el capote tragó Joselillo, que firmó cinco lances de exponerse. Pareció que descolgaba un punto el animal, aunque entonces empezó a quedarse debajo. Siempre lo hizo. Pasando sin pasar, sin irse nunca de la suerte. Ese saludo fue la mejor tarjeta de presentación del pucelano, que después se atrevió en un quite por ajustadas chicuelinas, en la que el toro se quedó cada vez más.
El toro fue incierto y desconcertante, por cambiante. Lo mismo acudía al paso que salía con la cara alta, distraído. Nunca se quedó fijo, y la brega fue una pelea constante con un animal mugidor y suelto. Se quedó con las fuerzas el animal, que se vino con todo en la muleta. Unas veces atacando, las más buscando la huída. Siempre descompuesto. Joselillo se puso desde que se abrió de muleta. Mucho valor y mucho pundonor. A merced casi siempre, sin terminar de gobernar el viaje.
La lidia fue puro combate. Emocionante, por tanto. El ¡ay! estuvo presente más de una vez, y de dos, porque el primer muletazo parecía tomarlo el toro, el segundo buscaba la huída y al tercero se revolvía, punteando y buscando siempre. Mérito importante el del vallisoletano, al que no tocó la muleta una vez. El toro se fue a toriles y allí terminó plantando batalla el torero, que contra todo y contra todos, intentó torearlo como si fuese bueno. Al natural, donde hacía hilo el toro.
Se estiró sobre la zurda sin una duda, poniéndose bien y tirando del animal. Al tercer intento el toro se revolvió buscando e hizo presa. Salió prendido y empalado por el glúteo. Tremenda la caída. Sin pitonazo por medio. Se volvió a poner como si tal cosa, en tablas, con el animal ya siempre a la defensiva, topando más que arreando. Estirando el cuello felinamente. Cuando consiguió cuadrarlo metió la mano con seguridad pero a fe. Tan caída como emotiva.
La faena al sexto fue tan emotiva, o más. Sin tanta temeridad, porque el animal no arrollaba del mismo modo. Pero sí con los mismos arrestos y entrega. Sin tantos nervios, que ya había pasado el trago de la ceremonia. El toro se ‘dejó' dentro de lo que podía un buey de 620 kilos. Con más fijeza que sus cinco hermanos juntos. Largo como un día sin pan, se frenó lo suyo en la muleta, pero por falta de raza y de fuerza. Dobló las manos una y otra vez, sin cesar.
Joselillo estuvo muy valiente, fijándolo de salida con el capote y poniéndose desde el primer muletazo. Ajustando mucho los embroques. La faena tuvo la virtud de enganchar siempre por delante al toro, templando muchas veces, empujando con el corazón las más. El toro se lo pensaba mucho por la mano diestra y por esa consiguió dos series más que estimables Joselillo, que tiró la moneda y salió ganador. De nuevo empuñó la espada con el corazón y enterró el acero arriba. Cayó el toro sin puntilla y cayó en sus manos la primera oreja de la feria. Con mucha justicia. Y mucho sudor.
No fueron igual los toros de sus compañeros. Tampoco sus actuaciones. El encierro fue tan desigual de presentación como imponente. Finas puntas, como garfios. Seriedad brutal. El segundo no paró de correr y huir por el ruedo la media hora que estuvo por allí. El tercero, muy hondo, fue imposible por la mano diestra pero se dejó en cierto modo al natural. El que hizo cuarto, cinqueño pasado, no tuvo un pase. Molido en el caballo, se paró y no hubo más. El quinto fue tan ofensivo como andarín. Sin meter la cara nunca.
A los dos de Robleño los pegaron en el caballo. De lo lindo. Al segundo lo persiguió por todo el ruedo en un largo trasteo y con el cuarto no pudo ni justificarse. No había un pase. Sergio Aguilar, dispuesto de inicio con el tercero, se vino abajo cuando el toro le enganchó la muleta más de una vez, a punto de desbordarlo. Tampoco ayudó el viento, que sopló lo suyo desde entonces. Con el quinto firmó un buen inicio, por estatuarios, muy quieto y templado. Después se repitió ese venirse abajo. Muy vertical la planta, encajado el torero, punteó mucho la muleta y aquello descompuso todo. Lo mejor fue la excelente estocada que lo tiró sin puntilla.
A mi la oreja si me parece merecida, arrancada a un muy manso toro. Ademas, con el primer toro, mas manso aun, estuvo valiente y capaz. En ambos mostro disposicion, oficio y mato con primeras estocadas (aunque baja la primera). Creo que debemos alegrarnos por la inesperada irrupcion de este torero en el panorama taurino, a, quien creo que se podria dar alguna de las sustituciones que pudieran tener lugar a lo largo de la feria.
Ya esta la gente pidiendo que le den la sustitucion en la de Alcurrucen, pero vamos a ver no veis que esta clase de toreros solo pueden pelearse con este tipo de toros, lo que faltaba es que lo pusieran con una de alcurrucen y saliera un nuñez de esos que ha hechado esta ganaderia en Madrid durante algunos años, y entonces que hace el pobre de Joselillo, pelearse con el toro, no a ese hay que torearlo, hay que echarsela delante, encajado, con la cintura, con las yemas de los dedos, y llevarlo empapado de muleta hacia detras de la cadera, y no una si no 20 veces, es capaz este torerillo de hacer esto, pues sinceramente no, vamoa a ver si ponemos a cada torero donde puede y debe estar.
La verdad que el liston de las orejas se ha puesto muy bajo la oreja no a sido merecida ni mucho menos en la miniferia de la comunidad estubo bastante mas dura la presidencia o si no hagan una cosa los que duden....cojan la faena de Morenito de Aranda al toro de su confirmacion el 4 de mayo y cojan la de la oreja de hoy de Joselillo y las ven las dos y luego me dicen....enhorabuena a Joselillo por el triunfo pero la oreja es de gachi total
critica exageradisima a los dolores aguirre..vamos a ver cuantas ganaderias sacan mejor lote en la feria que los dolores Aguirre..q mansos han sido eso es cierto, pero han tenido cositas y bastante emoción. Quien va a ver estos toros ya sabe a loq va..las vaquitas para los jose tomas y compañia