El novillero extremeño Julio Parejo ha paseado dos orejas y ha abierto la Puerta Grande de la plaza de toros cacereña de Plasencia, donde se ha lidiando una novillada noble de la vacada salmantina de Los Bayones. Además, el espada Julián Simón ha cortado una oreja.
Parejo se ha encontrado con un tercer novillo noble, aunque justo de fuerzas. El trasteo ha ido de más a menos, destacando sobre todo en las tandas al natural. Tras matar de una estocada, ha paseado una oreja.
Con el sexto, de condición similar, ha estado serio y firme para lograr con su muleta hilvanar naturales de buen trazo y estampa. La estocada le ha valido otra oreja.
Julián Simón se las ha visto en primer lugar con un utrero manso con el que se ha mostrado voluntarioso y con ganas. Un animal al que además le han hecho una lidia mala y desordenada. Al final, con el novillo rajado, ha matado de una estocada desprendida y ha escuchado silencio.
El novillero, a pesar de las ganas, no ha acabado de apretar el acelerador con el buen cuarto, un astdo encastado y noble a pesar de la mala lidia recibida. Con las telas no ha dado en la tecla correcta, aunque el público le ha premiado con una oreja.
Por su parte, completaba cartel Luis Miguel Amado. Con el segundo de la tarde, noble, ha puesto voluntad y ganas pero en algunos momentos de su labor ha acusado cierta falta de oficio al no dar con la clave para elegir los terrenos propicios para la faena. Con la espada ha pasado un calvario.
Con el quinto, otro morlaco noble y encastado, no ha terminado de romper ni de apostar, y la faena no ha tomado vuelo. En la lidia ha destacado la labor de Jesús Talaván.