El rejoneador estellés Pablo Hermoso de Mendoza ha cortado la única oreja de la tradicional corrida mixta del Aniversario de la fundación de la cirudad de Bilbao en la plaza de Vistalegre, donde la deslucida y parada condición del encierro han dado al traste con la voluntad de los toreros.
Tan sólo Hermoso se pudo servir de un noble cuarto que le permitió pasear el trofeo. Al soso primero, trató de encelarlo y lo templó por momentos sin que su actuación pudiera tomar vuelo. Lo mejor llegó con Chenel en banderillas, pero pinchó dos veces con el rejñon definitivo y perdió un más que probable trofeo.
El cuarto fue un toro de mucha mejor condición, y le permitió brillar con Silveti en banderillas templando a dos pistas y clavando al quiebro. Montando a Oro Viejo subió la temperatura con las cortas y mató de efectivo rejonazo.
Lo de Cayetano fue un quiero y no puedo con un animal muy parado de Zalduendo al que trató el torero dinástico de exprimir el poco fondo que atesoraba. Con éste, firmó tres buenas tandas por el lado derecho, citando muy torero y pasándolo con gusto. Lo pasaportó de buena estocada y saludó.
El sexto fue un toro que acusó el fuerte castigo en varas y se paró pronto en la muleta. Cayetano acortó distancias pronto con la muleta, valiente entre los pitones con un animal parado y reservón. La estocada cayó algó desprendida.
Mientras que El Cid , que hubo de desmonterarse al romperse el paseíllo en recuerdo a su gran tarde con seis victorinos el pasado año, se estrelló directamente con el descastado segundo de Fernando Domecq. Pese a ello, lo intentó afanoso y expuesto por el lado izquierdo.
Con el quinto destacó sobre la mano diestra, exprimiendo el mejor pitón del desrazado animal. Perdió una oreja con la espada.