Los toros de Salvador Domecq han deslucido la primera corrida de la feria de Burgos, en la que Enrique Ponce, Pepín Liria han visto silenciadas sus actuaciones y Morenito de Aranda ha paseado una generosa oreja del tercero, en una tarde que ha estado muy condicionada por el viento.
En el toro de la oreja, Morenito ha estado voluntarioso si bien no ha terminado de acoplarse en una faena muy discontinua. Aún así, le pidieron una oreja que fue finalmente concedida por el presidente. El sexto volvió a ser un toro muy desrazado, y el burgalés fue silenciado.
Abrió terna Enrique Ponce, que no tuvo la mínima opción con su desrazado lote al igual que Pepín Liria que se despedía de la plaza de Burgos y que estuvo voluntarioso toda la tarde.
Los dos primeros han sido los de peor condición hasta el momento, dos animales flojos y sin clase en la embestida. Ni Enrique Ponce ni Pepín Liria, que se despide de Burgos, han tenido opciones. El tercero sin embargo ha tenido algo más de clase pero ha rozado la invalidez.