El novillero albaceteño Juan Luís Rodríguez ha perdido la salida a hombros por fallar con la espada y se ha quedado en una oreja merced a un entonado trasteo al novillo de mayores posibilidades de un soso y deslucido encierro en la segunda de la Feria del Ángel de Teruel.
Rodríguez ha rayado a gran altura con este tercero en una faena que ha sobresalido por el temple y la ligazón que el torero manchego ha imprimido a su actuación. Muy despacio ha toreado Juan Luís a un novillo que agradeció el buen trato del diestro y embistió con nobleza y calidad en las telas. Por ambos pitones lo toreó Rodríguez que consiguió robarle incluso dos series al final cuando en animal hizo ya por rajarse. Una oreja paseó tras una gran estocada.
Con el sexto volvió a confirmar estas buenas sensaciones, brillando a la verónica rematada con una media de cartel. En la faena volvió a templar con muy buen aire, ligando muletazos compuestos y de clásicas formas. Sin embargo, echó a perder la Puerta Grande con la espada pinchando en varias ocasiones y quedando todo en una ovación desde el tercio.
Sus compañeros Rubén Sanz y Daniel Cuevas dejaron bastante que desear en sus dos actuaciones, evidenciando falta de sitio e ideas por momentos además de escasa ambición con un lote al que le faltó raza pero que sí permitió algo más de lo demostrado por los dos aspirantes.