El matador de toros Pepín Liria, que se despedía de Mont de Marsan, y el mayoral de Victorino Martín han salido por la Puerta Grande en el último festejo de la Feria de Mont de Marsan, en la que Antonio Ferrera y Luis Bolívar han cortado una oreja. Ferrera, además, ha sufrido un golpe durante la lidia del quinto padeciendo una contusión en el nervio ciático.
Todo ello, enmarcado dentro de una noble corrida de Victorino Martín, cuyos toros han ofrecido un muy buen espectáculo en conjunto. Los seis han embestido con clase en la muleta, han muerto con la boca cerrada y han sido aplaudidos en el arrastre.
Pepín Liria, que hoy se despedía de la plaza francesa de Mont de Marsan, ha estado con mucho oficio y ganas con el que abrió plaza, un toro de noble embestida, especialmente por el pitón izquierdo. Al cuarto le volvió a cuajar una labor de mucha entrega por ambas manos, rematadas con buenos pases de pecho, metiéndose al público en el bolsillo y cortando otro trofeo que le abría la Puerta Grande.
Sin embargo, la faena más importante del festejo ha sido la que ha realizado Luis Bolívar al tercero. El joven torero colombiano ha dado una gran dimensión con ese toro al que ha entendido desde el primer momento en una faena llena de buenos muletazos por ambos pitones. Con el que cerraba plaza volvió a demostrar que es un gran conocedor de este encaste, citando siempre bien colocado a un animal que terminó por rajarse a pesar de hacer una buena pelea en varas. Podría haber 'tocado pelo', pero falló con los aceros.
Completó cartel Antonio Ferrera, que ha obtenido otro trofeo del segundo. El extremeño, espectacular en banderillas, dio muletazos templados y de buen aire a otro toro con calidad, con el que se encontró a gusto, sobre todo toreando al natural. El quinto le golpeó en el muslo, contusionándole el nervio ciático. Permaneció en el ruedo con fuertes dolores hasta dar muerte al toro y pasar a la enfemería.