Un auténtico desecho de Araúz de Robles, descastado, deslucido y flojo ha dado al traste con la primera corrida de verano en la plaza de Madrid. Sin opción posible, tan sólo el confirmante Paco Ramos ha saludado una cariñosa ovación.
El castellonense y sus compañeros de terna, Sergio Marín y Emilio de Justo, se mostraron muy por encima de un lote de nulas opciones, aunque no pudieron destacar en nada.