El diestro Manuel Díaz "El Cordobés" ha salido a hombros en el segundo festejo de la Feria de San Antolín en Palencia, donde el encierro de Garcigrande y Domingo Hernández, flojo y muy desrazado, ha condicionado negativamente el espectáculo.
Manuel Díaz cortó una oreja de cada uno de su lote después de dos faenas efectistas, en las que el torero de Arganda puso lo que no tenían los toros. El tendido respondió a los desplantes, guiños e incluso salto de la rana, pidiendo el trofeo tras cada una de sus labores.
Lo más importante de la tarde corrió a cargo de Enrique Ponce. Seguro y fácil, el valenciano hizo todo cuanto tenían sus ejemplares, destacando en la importante faena al cuarto, un ejemplar manso y deslucido al que dio tiempo y con el que dejó detalles de mucho gusto y temple. Se pidió la oreja pero el presidente no concedió el trofeo.
Finito sorteó dos toros de nulas opciones. Parados y rajados, poco pudo hacer el de Sabadell, que fue silenciado en sus dos actuaciones.