Tan sólo César Jiménez y Daniel Luque han sido ovacionados en el primer festejo de la feria de Arles, donde ha molestado mucho el viento y la corrida de La Palmosilla, aunque manejable en conjunto, tampoco ha terminado de romper hacia delante.
El primero de la corrida fue uno de los animales más complicados de todo el encierro. Jiménez tuvo que hacer un esfuerzo con él, sobre todo al natural aunque el animal le duró muy poco y no hubo conexión con los tendidos. Algo parecido le sucedió con el cuarto, al que dio templados muletazos en una faena de más calidad que la primera pero algo deslucida debido a que el toro perdió muchas veces las manos.
Por su parte, Daniel Luque estuvo por encima de su primero, otro de los toros difíciles del encierro, demostrando muchas capacidades para resolver las complicaciones. El segundo de su lote resultó un poco más manejable aunque con las fuerzas y la casta muy justas, teniendo que pegarse un arrimón sin que la parroquia arlesana se lo tuviera muy en cuenta.
Este inicio de feria ha supuesto la vuelta a los ruedos de Joselito Adame tras la lesión que sufrió recientemente. El mexicano acusó el percance en su primero, el mejor de toda la corrida, al que banderilleó con acierto y al que firmó una faean discontinua. Bien al principio aunque tras las dos primeras tandas se sucedieron los enganchos. Al sexto le realizó un vistoso quite por lopecinas y el de La Palmosilla llegó a la muleta reponiendo siempre y quedándose muy corto.