Cinco de los seis toros que Luis Guillermo López Olea embarcó hasta la Misericordia se arrastraron bajo pitos. Un petardo muy gordo. Ni siquiera las veinte arrancadas del móvil segundo tapan el fracaso. Uno más. Lo del Conde parece tocado y casi hundido, sin tabla de salvación cercana a la vista. Mucho trabajo resta en Los Bolsicos para situar lo del Conde donde siempre estuvo, como una ganadería señera, fuente y madre de tantas otras.
Fue fea también de hechuras. Prometo que he visto toros del Conde no tan bastos, ni tan zancudos, ni tan feos. Con mucha leña varios de ellos, sin remate otros tantos. Parecía encierro de saldo. Y como tal salió. Saldo barato y defectuoso, sin apenas nada que llevarse a la boca.
Si el encierro del Conde hubiese llevado el hierro de Cuvillo, El Torreón o Valdefresno, que se lidiarán en unos días, se hubiese armado la marimorena. Pero como la de la Corte es de esas ganaderías enmarcadas dentro del "torismo", aquí no passssssa nada, que dice el maestro Burgos. Pero el torismo ya no es lo que era. No en este caso, ni en el de Dolores Aguirre de hace un par de días.
Bajo esa denominación se agrupan cada vez más ganaderías mansas, sin gota de sangre brava en sus venas. Los toros con opciones son la excepción. En Zaragoza ocurre lo que en Madrid, que unos pocos elevan la voz y parece que llevan la razón. Tienen los mismos gustos. La realidad lleva a pensar que están equivocados. Que si de verdad esta es la esencia, la razón y el poso de la Fiesta de los toros, aviados vamos.
Son minoría, una minoría a la que las empresas suelen dar más relevancia que la que verdaderamente tienen. El mejor termómetro es la taquilla. Y hoy, como el sábado, ruina habemus. La fuerza del torismo roza el tercio de plaza. Apenas tres mil personas. Lo mismo que un domingo cualquiera en Madrid.
Si el torismo fuese entendido como la fiesta de los toros bravos de verdad -que haberlos, haylos, como los meigas-, otro gallo cantaría. Pero un espectáculo con un ejemplar como el primero huyendo camino de chiqueros desde que casi asomó por ellos, tres o cuatro saliendo huidos del caballo, otros tantos a puntito de rajarse y manseando todos... no es fiesta, ni espectáculo, ni ná.
Así se desarrolló la corrida. El único animal que se movió algo más fue el segundo. Un toro que dejó estar en la muleta, que tuvo veinte arrancadas viniéndose con cierta alegría y que, aunque no terminó de humillar ni de descolgar porque su altísima construcción no se lo permitía, dejó gustarse a Robleño en unas pocas series por ambas manos de concepto muy vertical, enganchándolo, aguantándole los viajes de largo para después templarlo y torearlo despacito, con seguridad y aplomo. Sólo la espada, que se fue baja, le impidió pasear la oreja. Pero dejó claro que el corazón del de San Fernando sigue latiendo.
El quinto fue tan ofensivo como cabrón. Un toro malo, que no pasaba, se frenaba y medía. Robleño se pegó con él en una batalla campal. Al final, el fallo a espadas dejó el duelo en tablas.
Encabo se pasó la faena del primero persiguiéndolo camino de chiqueros. El cuarto dejó estar algo más, pero fue tal la sosería, la embestida cansina y al paso, que aquello no pudo tomar cuerpo de ninguna manera. Con oficio despachó a los dos el torero de Alcalá.
El zaragozano Alberto Álvarez no torea. Y aun así, se le vio con ganas y convencido de lo que hacía. No terminó de cogerle el aire al mansote tercero, que se dejó hacer algo al principio. Pero con el sexto, un toro que no regaló nada, tuvo la raza para cambiarlo de largo por la espada y echársela a la izquierda como si tal cosa. Y sacó algunos muletazos buenos. Muchos del montón también. Y también falló a espadas.
a pilarica, perdona por generalizar tenia que haber dicho 2 poco toreados y 1 falto de ambicion (encabo es la eterna promesa y si no fuera madrileño y toreara todos los san isidros llevaria mucho tiempo parado, y si tienes memoria hasta en madrid se le han ido varios toros con las orejas). me reitero, demasiado los chavales que con semejante ganado dan la cara, pues los toros ni pa dejarse coger.
a dani de algeciras, llamar torero poco toreado a encabo cuando lleva mas de diez años en el escalafon toreando corridas duras de las que los mediaticos huyen, siendo un gran conocedor de la lidia es hablar sin propiedad y no generalizes con el cartel
a dani de algeciras...decir que son toreros poco toreados..no creo que te refieras a encabo que lleva mas de una decada en el escalafon con corridas duras de las que los mediaticos huyen, precisamente él conoce a la perfeccion la lidia. hablemos con mas propiedad o no generalizemos el cartel.
Yo no creo que haya que cargar las tintas contra los toristas. Y menos quitarles importancia. Son en su mayoria quienes sustentan esto porquevan a todas las corridas,los otros el público menos exigente solovauna o dostarde, así que lasferias durarian mucho menos.
¿Por qué llevan a Zaragoza corridas cornalonas y feas como la del Conde de hoy y Dolores Aguirre de ayer y no traen corridas rematadas con 500 kg, los pitones bien colocados (y astifinos), bajos y con hechuras de embestir para que la gente se divierta? Recuerdo las corridas de los años 80 con Ojeda y Espartaco.
Ami me a parecido que los toreros han estado por encima de los toros del conde de la corte.La corrida a sido muy descastada y de poca movilidas.Luis miguel encabo a estado muy digno y muy voluntarioso dando buenos muletazos a sus dos toros.Robbleno a estado muy bien y alberto alvarez muy dicno