El Capea cortó anoche la única oreja del singular festival nocturno en la plaza de toros de Belmonte, en Quito donde se realizó una procesión con la imagen de la 'Virgen de la Triana' que fue llevada a hombros por los matadores mientras en el tendido alumbraban 2500 velas sostenidas por los aficionados.
A manos del joven torero salmantino fue a parar le mejor toro del encierro, de nombre Mariposo que salió con alegría desde los chiqueros. Tras gustarse con el capote, Capea instrumentó una faena intermitente por ambos pitones hasta que el animal terminó por pararse, pegándose una arrimón.
Abrió cartel Armillita que consiguió someter a un novillo de áspera embestida mientras que El Niño de la Capea estuvo por encima de su oponente, al que toreó con gusto y clase por los dos pitones. Sin embargo, estuvo muy desacertado con la espada.
Completó cartel Espartaco, que brilló en cinco verónicas de mucho ajuste y que realizó una faena de más a menos que no supo refrendar con la espada.