Con dos horas de retraso y sin facilitar ninguna explicación ni excusa al público que llenaba sólo algo menos de medio aforo del coso colombiano comenzó la tercera de la feria de Cartagena de Indias con ambiente enrarecido que derivó en algunos incidentes y lanzamiento de objetos contundentes al ruedo.
Tanto, que cuando comenzó el festejo en Cartagena de Indias arreciaron las protestas al comprobar la flojedad del primer toro sin que el presidente accediera a devolverlo. Luego, se apaciguaron los ánimos con el triunfo del francés Sebastián Castella que cortó tres orejas a su manejable lote.
Tras la oreja cortada al primero, lo mejor llegó en el quinto donde Sebastián puso la fibra en un trasteo bien planteado que llegó al tendido. El Juli, por su parte, logró remontar el ambiente a la contra en su primero y terminó cortando la oreja igual que un entregado Luis Bolívar, que venía de arrasar en Cali, también al primero de su lote.
La corrida, terminó como empezó y los ánimos volvieron a encresparse con un sexto toro que blandeó sin ser tampoco devuelto a los corrales y fue detontante para que el festejo concluyera con enfado generalizado.