Los novilleros Tomasito y Mario Guirao han cortado una oreja cada uno en la novillada celebrada en la localidad de Samadet, un festejo que ha dado el pistoletazo de salida a la temporada 2009 en Francia.
Pero a pesar del resultado artístico, lo más destacado de la novillada ha sido lo realizado por Román Pérez a sus dos novillos. Su lote, al igual que el resto del encierro, ha acusado el estado del ruedo, demasiado duro, y han flojeado en exceso. Con ambos, el francés ha estado seguro y solvente, y podría haber cortado algún trofeo de no haber fallado con la espada.
Por su parte, Tomasito ha estado firme, voluntarioso y airoso con sus dos novillos, firmando lo más destacado con su segundo mientras que Guirao , que debutaba con picadors, ha tapado los lógicos defectos de su juventud, con muchas ganas y voluntad.