Enrique Ponce, David Mora y Cayetano han salido a hombros en el segundo y último festejo de la feria madrileña de Getafe, después de repartirse un total de ocho orejas de un desigual encierro de Juan Pedro Domecq. Una corrida terciada en conjunto en la que salieron dos toros que pusieron en bandeja el triunfo de Ponce y Cayetano.
Las dos primeras orejas cayeron en manos de Cayetano, que paseó los apéndices de un toro sin maldad alguna, manejable y que se movió con calidad y de forma muy noble. Con él, Cayetano estuvo muy fácil y templado por los dos pitones, así como en los circulares completos, todo con mucho gusto y elegancia. El sexto también 'se dejó' y el madrileño realizó un trasteo intermitente, combinando pasajes buenos con otros de menor acople.
Enrique Ponce también se gustó con el cuarto, otro toro con una condición similar al tercero aunque con algo más de transmisión, con el que se relajó y al que llegó a torear a placer. El de Chiva se encontró siempre muy a gusto, componiendo la figura, muy estético y llegando a escuchar un aviso incluso antes de coger la espada.
Diferente fue el primero, nada franco en los primeros tercios pero al que Ponce consiguió meter en el canasto, robándole muletazos de uno en uno, sobre todo al natural, siempre muy molesto por el viento.
El peor lote de toda la corrida ha ido a parar a manos de David Mora. Su primero se lastimó al entrar al caballo, lo que unido a su falta de fuerza y de casta hizo que llegara a la muleta muy parado. Mora no tuvo opción. El quinto resultó muy deslucido, pero David puso todo de su parte e incluso recibió una voltereta. No se quiso dejar ganar la pelea y consiguió arrancarle los trofeos.