El novillero segoviano Javier Herrero ha resultado herido por el cuarto novillo de Montealto en la primera de la Feria de Otoño, un animal reservón y con genio con el que puso voluntad Herrero. Esa voluntad del novillero se covirtió en descolocación y atropello al sentido lo que le costó resultar prendido hasta en dos ocasiones, hiriéndole el novillo en la segunda. La fuerte y fea cogida, pronto evidenció la herida en el muslo izquierdo de Herrero que, pese a querer continuar, tuvo que pasar a la enfermería.
La lidia de este novillo fue desastrosa y su condición puso en apuros a más de uno. El punto negro fue cuando el animal se fue suelto hasta el picador que guardaba la puerta, José Aguado, quien con una evidente falta de profesionalidad hizo que, al apretar el animal, descabalgara a las primeras de cambio dejando a la montura suelta y a merced del novillo. El penco al sentirse desorientado y perseguido, salió espantado al galope hasta estrellarse violentisimamente contra las tablas, haciendo saltar éstas por los aires.
En su primer turno, Javier Herrero quiso lucir al toro, dándole distancia en los medios al principio de faena aunque luego no acertó a coger la velocidad y el aire a un novillo al que le falta de fuerzas le condicionó aunque quiso acometer siempre humillado pero su condición no le permitió completar las embestidas. Aguantó parones y tuvo que pulsear mucho aunque acabó algo amontonado hasta que llegó una voltereta final sin consecuencias.
Pablo Lechuga, ante un novillo que pese a embestir rebrincado se tragó varias tandas por la derecha por su punto de castita, tampoco dio con la tecla. Algo atacado, despegado y hacia fuera a la hora de vaciar las embestidas. Con el quinto de nuevo puso voluntad y buena intención en madrileño aunque con discreto resultado ante un novillo que sacó más genio que clase.
El francés Thomas Jouber, que acompaña en el callejón su nuevo mentor Antonio Corbacho, recibió en los medios con el capote a un tercer novillo que fue de más a menos y con el que el galo sólo pudo estar voluntarioso, firme y valiente ante la descastada y parada condición del de Montealto.
Quiso agradar de nuevo en el sexto, comenzando la faena en el centro del ruedo y protagonizando un conjunto en el que predominó el desmayo y la relajada composición aunque faltó gobierno y mando a la embestida con un toro manejable al que no le sobró la raza, pero que pareció tener algo más dentro si le hubieran toreado con poder, y no acompañar a media altura.
Parte médico de Javier Herrero: "Herida por asta de toro en tercio medio de la cara interna del muslo izquierdo con una trayectoria hacia dentro de 20 cm. que produce destrozos en los músculos abductores, contusiona vasos femorales y bordea el fémur. Pronóstico Grave que le impide continuar la lidia. Intervenido en la plaza bajo anestesia general y tras ladado a la Clínica La Fraternidad". Fdo. Doctor García Padrós.
Parte médico de José Aguado: "Durante la lidia del primer novillo ingresó en la enfermería donde fue atendido de una herida por asta de toro en región glútea izquierda de 8 cm. que interesa piel y tejido celular subcutanea. Pronóstico leve salvo complicaciones que no le impide continuar la lidia. Fdo. Dr. García Padrós.