El salmantino Pedro Gutiérrez ‘El Capea' ha vuelto a cortar una oreja en la plaza de toros de La México, que se suma a la que consiguió en la corrida del pasado mes de diciembre. Una única oreja mientras que José María Luévano tiene que agradecer no haber resultado herido después de sufrir una feísima voltereta.
El Capea ha salido al ruedo muy motivado, recibiendo a su oponente con una larga cambiada. En la faena de muleta volvió a ser todo entrega. Tras un comienzo de series cortas en las que intentó alargar la embestida del animal, el de La Punta se fue apagando. Ahí, el torero salmantino optó por el terreno de cercanías, en muletazos de uno en uno hasta dejar una entera caída y perpendicular.
Con el quinto no pudo reeditar triunfo. Junto al primero, fue uno de los peores del encierro, incluso con menos posibilidades por descastado y parado. Tras intentarlo por ambos pitones, tuvo que desistir e irse a por la espada.
El susto lo ha protagonizado José María Luévano, que ha resultado cogido sin consecuencias aparentes por el que rompió plaza. Fue tras la voltereta cuando sacó la raza y se la jugó metido entre los pitones de un toro que nunca humilló.
El azteca pudo disfrutar con el cuarto, un toro que fue fuertemente aplaudido de salida por su presencia y que tuvo más nobleza que el resto de sus hermanos. La faena fue de más a menos ya que tras dos series templadas y con gusto, abriendo el compás sufrió algún que otro desarme justo cuando el animal se iba apagando. Tampoco acertó con la espada.
Juan Chávez se cruzó con el tercero, un toro muy justo de casta y de poca transmisión. Intento agradar el mexicano - algo que consiguió por momentos - respetando el tiempo y la distancia que pedía el toro, pero no pudo armar un compacto. El sexto dio aún menos opciones.