El matador de toros francés Juan Baustista ha realizado lo más destacado de la corrida de toros de la Plaza México. Recibió ovaciones en cada toro de su lote, pero podría haber recibido un premio mayor de no fallar a espadas. Fernando Ochoa y Pepe López marcharon de vacío después de estoquear a sus toros de Xajay.
Fernando Ochoa volvía a encontrarse en el Embudo de Insurgentes con un toro de Xajay, después de indultar un astado del mismo hierro la pasada temporada. Su primero, aunque fue manejable, tampoco le ayudó. Salía con la cara arriba y punteaba los engaños, desluciendo los muletazos. Además, el viento no cesó de soplar durante un trasteo largo fundamentado en el pitón derecho, sin romper ni terminar de encontrar acoplamiento. Por el pitón izquierdo tampoco encontró solución.
La faena de Ochoa al cuarto de la tarde fue de largo metraje, pero no condujo a ningún lado. Le dio aire y sitio al toro, rajado algo parado, pero nunca logró elevar el tono del trasteo.
Juan Bautista regresaba a la Plaza México después de varios años de ausencia. Se encontró con un primero flojo y rajado por el que nadie apostaba, pero a base de sobarlo, terminó de meterlo en la muleta. Fue una faena de intensidad irregular, con buenos momentos por el lado izquierdo, sacando muletazos de uno en uno. Los tendidos vivieron el trasteo con interés, pero media estocada caída y el uso del descabello impidieron cualquier amago de petición de oreja.
El francés no pudo sacarse la espina en el quinto. Bautista se enfrentó a un toro noble, pero que fue a menos. El torero galo fue acortando las distancias, pero no logró levantar el vuelo de la faena. Por ello, el matador galo regaló el sobrero y volvió a rayar a un buen nivel. Tampoco anduvo atinado con la espada.
Pepe López no pasó un buen trago frente al tercero. El animal quedó crudo en varas y el torero mexicano nunca terminó de verlo claro. El torero se mostró inseguro, y el público descontento con los numerosos enganchones. Además, le costó dar muerte al astado. En el sexto no resolvió su tarde y protagonizó una faena entre la indiferencia del público.