Una mañana fría y desapacible que terminó con lluvia ha sido el contexto en el que se ha celebrado el aperitivo de rejones del 'día grande' de Valencia.
Rui Fernandes ha abierto la Puerta Grande tras una faena en la que hubo mucha conexión con los tendidos, que disfrutaron con las entradas y salidas del portugués, que templó por momentos en banderillas aunque clavó desigualmente. Mejoró su labor con las corta y, aunque mató de un rejonazo muy trasero, el público y el retraso de las mulillas, que no aparecieron en el ruedo hasta haberse concedido la primera oreja, pusieron en sus manos la segunda.
Lo mejor de la mañana lo protagonizó Leonardo Hernández con un toro de buen son al que templó mucho y con el que realizó una gran faena, marcando los tiempos, yendo de frente y ajustando mucho en varios quiebros. Pese a matar de un rejonazo, la necesidad de utilizar el descabello de impidieron salir a hombros.
Sergio Galán dejó buenos momentos en banderillas frente a un toro manejable al que le faltó raza, lo que suplió el conquense con disposición y el ajuste en terrenos comprometidos. Lupi se enfrentó a un toro noble con el que, en una faena irregular, dejó los mejores momentos a dos manos aunque después mató de un rejón caído con derrame.
Antonio Domecq estuvo frío con un toro noble en el que se repitieron las pasadas en falso. Tampoco acertó Álvaro Montes con un tercero de muchos pies al que clavó tres rejones de castigo y con el que no encontró nunca el acierto.