La primera novillada del Certamen La Muralla de Ávila ha dejado como primeros novilleros destacados a los salmantinos Juan del Álamo y Damián Castaño. Ambos han cortado una oreja y han dado una vuelta al ruedo ante un encierro de Miranda de Pericalvo manejable pero a la que le ha faltado romper un punto más en el último tercio.
Juan del Álamo pechó en primer lugar con un novillo que tuvo su punto de genio y aunque manejable, no terminó de descolgar. El salmantino estuvo variado con el capote y firmó un trasteo en el que hubo buenos pasajes en redondo. Labor sobrada que finalizó con circulares y un pinchazo hondo que necesitó de un descabello, paseando una oreja como recompensa a lo realizado.
Ante el quinto, un animal que no terminó de romper, el novillero de Ciudad Rodrigo se gustó en el recibo de capote a la verónica y muleta en mano estuvo firme y por encima del juego del novillo. Tiró mucho de las embestidas robando algún derechazo de mérito. Rubricó su quehacer de una estocada tendida pero falló con el verduguillo, perdiendo una posible oreja y dando finalmente una vuelta al ruedo.
Damián Castaño paseó una oreja en el tercero por una faena poderosa y de mano baja. El novillo tuvo sus humos defensivos, que se los rebajó el salmantino a base de someterlo siempre por abajo. Se tiró a por todas tras la espada dejando una estocada entera algo tendida que necesitó de dos descabellos.
Con el sexto, Castaño volvió a dejar muestras de su evolución como novillero. A éste de Miranda de Pericalvo le recetó hasta dos largas de recibo en el tercio. El novillo se movió en el último tercio y Damián lo aprovechó para ligar series de gran mando a derechas, roto de cintura y llevando muy largas las embestidas del utrero. Pero un pinchazo y una estocada haciendo guardia redujeron el premio a una vuelta al ruedo.
Abrió plaza Patrick Oliver con un novillo justito de raza y fuerza. El francés comenzó su faena en los medios con pases cambiados y se echó rápido la muleta a la izquierda, por donde surgieron dos tandas de buena composición y trazo. Por el derecho el novillo no fue tan claro y al volver al pitón zurdo la faena no volvió a tener el rumbo inicial. A pesar de un feo bajonazo, Oliver dio la vuelta al ruedo.
Con el desclasado e incierto que hizo cuarto, Patrick hilvanó un trasteo de poco relieve artístico por la deslucida condición de su oponente. Fue silenciado.