La novillada de la final del Ciclo de Novilladas de Promoción Nocturnas ha quedado marcada por el fuerte percance del novillero salmantino Damián Castaño, que resultó prendido en dos ocasiones al entrar a matar y ha sido operado en la enfermería de una cornada en el muslo derecho, a la altura de la ingle. Juan Pablo Sánchez ha cortado una oreja con el buen cuarto y se ha llevado el certamen.
El segundo fue un novillo noble y con transmisión. Castaño, después de un garboso saludo con el capote y una lidia desordenada, citó a la distancia, en el centro del ruedo. El animal respondió embistiendo largo y con emoción, con Damián firmando muletazos ligados de desigual ajuste. Por el izquierdo se sintió a gusto, con detalles por bajo y abrochados pases de pecho. Se le atragantó la suerte de matar y fue prendido en sus dos intentos.
El mexicano Juan Pablo Sánchez firmó una faena de altibajos ante otro animal que tuvo orejas para cortar, el primero, pero faltó chispa al conjunto para que aquello terminase de romper. Saludó una ovación a su voluntad.
Con el cuarto, un animal con movilidad y que humilló, mostró un buen concepto de toreo por ambos pitones, liganzo los muletazos dejando la muleta en la cara. Terminó de calentar a Madrid con las manoletinas finales y se tiró a matar de verdad antes de pasear la oreja. El sexto, el de menos fondo de la buena novillada de Montealto, se acabó parando y el mexicano no pudo rubricar su triunfo con la Puerta Grande.
Antonio Espaliú se encontró con un novillo que hizo tercero con transmisión y motor. El sevillano anduvo firme y con ganas en un trasteo desigual, pero mal con los aceros. Con el quinto, manso pero con genio y complicaciones, anduvo a disgusto.
Parte médico de Damián Castaño: "Herida en la cara anterior, tercio superior del muslo derecho con una trayectoria de 20 centímetros que causa destrozos en el recto anterior y contusiona la femoral. Pronóstico grave".