El Cid sigue en la buena línea de las últimas semanas. Este lunes ha protagonizado los momentos más brillantes del tercer festejo de la feria de Colmenar Viejo tras llevarse el lote con más posibilidades y dejar una más que buena imagen. Castella apenas tuvo opción de lucimiento y Alejandro Talavante -sin toros- dio una imagen fría y apática durante toda la tarde.
Al que abrió plaza, manejable pero a menos, le cortó una oreja El Cid. El sevillano logró dos tandas al natural templadas y ligadas, pero a partir de ahí su labor bajó de intensidad al venirse el animal a menos. Una buena estocada le sirvió para cortar una oreja, tras otra actuación de firmeza por parte de El Cid.
El cuarto fue el de mejor condición de todo el encierro. Un toro de Los Bayones noble, con clase y repetidor con el que el de Salteras dio una gran dimensión, en una faena basada en la mano derecha, con series ligadas y llevando al toro muy por abajo. Otra vez se vio un Cid muy seguro y asentado, siguiendo el buen tono de este esprint final de temporada. Un pinchazo antes de matar le pudo privar de un triunfo mayor
Sebastián Castella pechó con un primer toro muy manso de salida, que buscó siempre las tablas. El francés quitó por chicuelinas, destacando una de ellas, extremadamente ajustada. El animal llegó a la muleta sin clase y defendiéndose, por lo que la faena fue muy irregular y nunca tomó vuelo. El quinto careció de clase y nunca rompió para adelante. Lo intentó el galo en una labor muy larga pero poco lucida.
Alejandro Talavante tuvo delante un toro al borde de la invalidez que se protestó con fuerza. Fue imposible torearlo, con la gente a contra. Con la espada, el extremeño estuvo horroroso. Con el sobrero de Carmen Segovia, muy deslucido y descastado, no pudo hacer nada y rápidamente se contagió de la mala condición de su oponente. Con la espada volvió a dar un mitin, tirándose desconfiado y sin seguridad alguna.