El regreso de Diego Ventura a Lisboa se desarrolló en parámetros parecidos a los de su debut, donde dio hasta cinco vueltas al ruedo y protagonizó una gran noche de toreo a caballo. En su segunda actuación esta temporada no fueron cinco vueltas sino cuatro, aunque el jienete hispanoluso volvió a ofrecer un gran espectáculo, fundamentalmente con el vibrante quinto, dentro de un festejo apoteósico en el que sus compañeros, sobre todo un magistral Ribeiro Telles, no le fueron a la zaga.
Ventura enamoró a los tendidos con dos actuaciones donde primó la intensidad, sacando todo el partido a su cuadra y mostrándose hipermotivado en su "reconquista" de Campo Pequeno. La actuación de Ribeiro Telles fue importante también, dando al final dos vueltas. Por su parte, el confirmante Francisco Palha se contagió del nivel de sus compañeros y terminó el festejo arriba, con actuación a la altura de un sexto con movilidad.