Juan Bautista ha cuajado una buenísima tarde en Bayona, donde ha cortado una oreja a cada toro de La Quinta tras sendas faenas que fueron al alza. El francés es el nombre propio de una tarde en la que El Fundi estuvo profesional con su lote y El Juli perdió un triunfo mayor por el mal uso de los aceros.
El tercero fue e de mejor juego de una corrida a la que le faltó más casta y emoción en sus embestidas. Un toro noble y manejable al que el francés realizó una faena con la virtud de ir siempre a más. Si bueno fue el inicio, mucho mejor las series finales por ambos pitones, en las que el galo se relajó, surgiendo muletazos muy templadas.
Con la espada Bautista fue un cañón y le pidieron con muchísima fuerza el segundo trofeo, denegado por el presidente quien escuchó una gran bronca. Otra paseó del que cerraba plaza, un ejemplar noble pero justo de fuerzas al que toreó de manera muy elegante. Buena faena del francés, que esta vez dejó una estocada de menor contundencia.
Abrió plaza un toro de La Quinta deslucido, sin transmisión y bajo de casta, con el que El Fundi anduvo profesional y técnico, recibiendo una cariñosa ovación. El cuarto nunca humilló y el de Fuenlabrada realizó un trasteo de menos a más, desmostrando su oficio.
Por su parte, El Juli brilló en el toreo a la verónica con el segundo, un toro que se fue apagando con el paso de los minutos, con el que estuvo más que correcto. Con la espada, dio un auténtico mitín. Tampoco supo rubricar con la espada la buena faena al quinto, un toro manejable con el que se encontró sumamente a gusto y fácil. No hubo dudas por parte del de Velilla, que dejó varias series de mano baja y profunda. Pero todo quedó en una vuelta al ruedo, vivida con cierta indiferencia por parte del público.