Una vuelta al ruedo han dado los alumnos Sergio Blanco y Christian Escribano, que apuntó las mejores maneras de la mañana, en el festejo que ha servido para que la Escuela Taurina de Madrid enfrente en las ventas a sus alumnos más destacados de la temporada.
Lo mejor, como decimos, corrió a cargo de Christian Escribano que enseñó su buen corte y maneras ya en el primero donde, encajado, relajado y componiendo muy bien la figura, toreó muy entonado sobre la mano izquierda. Falló con el descabello y perdió mayor premio.
Con el manso quinto le llevó muy tapado y sufrió pese a ello una voltereta fuerte el novillero que no se arredró y lo toreó donde el animal quiso, metiéndose en tablas y pasando al animal sin que pareciera hubiera espacio físico para ello. Vuelta al ruedo para Escribano.
Gómez del Pilar templó al natural a su primero, aunque a la faena le faltó redondez y acabar de someter sobre todo por abajo. Con el sobrero cuarto fue faena más de recursos la del novillero madrileño que llegó a sufrir también una voltereta sin consecuencias.
Sergio Blanco demostró su buen concepto también, toreando con despaciosidad y largura a su primero al natural y llegando a los tendidos gracias sobre todo a la ligazón que logró en las series. Por la derecha le faltó someter y perdió belleza su toreo. Mal con espada en este tercero, escuchó un aviso antes de saludar ovación.
Al sexto, encastado, le fue metiendo poco a poco en la muleta aunque sin terminar de someter lo. Pese a ello destacaron sus formas por el lado izquierdo. Al entrar a matar sufrió otro volteretón tremendo, sangrando visiblemente por la boca fruto de un fortísimo golpe en esa zona, que no parece revestir consecuencias que lamentar.