Burladero.com
| FESTEJOS
Compartir


delicious  meneame
Publicidad
Publicidad

Cuvillo frustra la resurrección taurina de Talavante

Talavante, derrotado al final. | Foto: IVÁN DE ANDRÉS
MARIO JUÁREZ | Las Ventas (Madrid)
12/04/2009 18:00
Vota
Resultados
11 Votos 

La corrida de Resurrección en Madrid podía haber sido la de la resurrección taurina de Talavante. Marginado y casi sin tener en cuenta por muchos, el doble filo de la espada con la que Alejandro marcaba su inicio de temporada podía lanzar de un impulso su nombre a la primera línea, como hizo Madrid hace dos domingos de Pascua.

Sucede que estas corridas de Madrid son un arma muy peligrosa. De las de dar impulso o de hundir. Pero sucede también que para ello, para ambas cosas, hace falta una corrida de toros. Y hoy el que no resucitó en Madrid fue Cuvillo. Ni a buenas ni a malas, la corrida que llegó de El Grullo no dio opción alguna. De nada.

Un conjunto de desiguales hechuras, con toros preciosos y armónicos como el primero y otros más bastotes como el colorado o el que cerró plaza, serio por delante, con sus puntas afiladas. Hechuras para todos los gustos y toros cortados por el mismo patrón. La ganadería triunfadora de 2008 pinchó en este 2009. El año pasado ocurrió lo mismo con la esperada corrida de El Puerto. No parece que funcionen los acontecimientos con ello.

De los seis toros que saltaron al ruedo, ninguno dio opciones de triunfar en Madrid. Y tampoco, y ahí estuvo la clave, de arrimarse y jugarse la vida literalmente. El primero tuvo buen son, tomando los trastos por abajo, con clase, en series cortas pero buenas. Mas no es menos cierto que las cortas manos -un ejemplo de toro con trapío y armónico- rodaron más de una y más de dos veces por la arena.

Comenzaba así una tarde que no dejaría de rodar cuesta abajo y sin freno. Ese toro fue el único que medio valió y el único con el que Talavante pudo medio lucirse. Lo hizo en series de buen concepto, tratando de bajar la mano y llevarlo siempre muy largo. Algunas veces lo consiguió. Y entonces arrancaron los olés.

Sucede también que en estas tardes, la espada es fundamental. Y no funcionó en ninguno de los seis toros. En ese primero pudo haber obtenido un balance mayor de no haber pinchado. Y la cosa comenzó a ponerse fea.

A partir de ese momento la tarde cayó sin opciones. Los otros toros se fueron complicando a pasos agigantados, a los mismos que subía su volumen. Quedándose cortos, perdiendo las manos, echándolas por delante, derrotando, cara alta en la mayoría de las ocasiones. Saliéndose sueltos, quedándose parados. Un infierno para el que está delante.

Es triste decirlo, pero este encierro no permite ni pegarse el arrimón, ni siquiera meter miedo. Si Talavante se hubiese metido encima y hubiese provocado la voltereta, alguno le habría llamado torpe y tonto. Lo dicho, la corrida no valió para nada, ni siquiera para meter miedo.

La mente de Alejandro aguantó los cuatro primeros envites. Bien con el primero, por encima del deslucido segundo, la cosa empezó a torcerse cuando abrevió con el tercero. Y volvió a hacerlo con el cuarto. Pero con una diferencia clara respecto a otros habituales de los macheteos: se puso primero por ambos pitones, se quedó quieto, pegó los muletazos y provocó la vuelta, pero los toros dijeron nones.

Al final, la moneda al aire que tiró Talavante salió cruz. Por todo. Podrá ser la corrida, el viento, el público, los toros... pero quien dio la cara fue él. Y no es menos cierto que la cruz a cuestas es ahora mucho mayor.

FICHA DE LA ENCERRONA DE TALAVANTE EN MADRID

Las Ventas (Madrid). Domingo 12 de abril. Corrida de Domingo de Resurrección. Dos tercios de plaza.

Toros de Núñez del Cuvillo, bien prsentados. 1º noble pero flojo. 2º sin raza. 3º muy flojo. 4º flojo. 5º deslucido. 6º desrazado y flojo. Pitados todos en el arrastre.

Alejandro Talavante, en solitario, saludos, silencio tras aviso, silencio, silencio, silencio y silencio,

Publicidad
Comenta esta noticia en:  Facebook Twitter
Publicidad
ACTUALIDAD burladero.com
Publicidad